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18/5/14

Infidelidad, el gran logro

Hola a todos. Estamos acostumbrados a las embestidas contra los valores auténticos, aquellos que son causa de un mejor vivir y de una mayor edificación de la persona, esto es, que son fuente de mayor felicidad, de verdadera felicidad.
Siempre habrá (es un misterio la libertad humana) individuos y grupos que se ensañan contra lo ordenado, lo bello, lo verdadero, lo bueno, en un auténtico comportamiento suicida. Se me viene a la mente la imagen del imbécil que, trepado a una rama, la corta con un serrucho pero parándose del lado incorrecto; su caída estrepitosa sólo es cuestión de tiempo, pero... ¡cuánto daño causará, a sí mismo y a otros, esa caída!
Entre los valores atacados hoy con más saña se encuentra la fidelidad, en particular la que mutuamente se prometieron los esposos o quienes están comprometidos en alguna relación seria y sincera. Los eslógans más esgrimidos (sobre todo por los medios de comunicación, y especialmente por la publicidad) son, por enunciarlos de alguna manera, los siguientes:
- Ser fiel es aburrido, ser infiel es divertido.
- El fiel es un perdedor, el infiel es un ganador.
- Ser infiel es natural.

6/3/14

Buscando el mar, parábola de tensión y servicio


"Como todos los ríos, también él se había puesto en movimiento buscando el mar. No lo conocía. Simplemente lo intuía, como un destino. Como un llamado.

"Cuando la primavera de la vida puso su nieve en movimiento, contra lo primero que chocaron sus aguas alertadas fue precisamente con las rocas que hasta ese momento lo habían cobijado. Tal vez le resultó difícil encontrar su cauce y ubicar un rumbo. Pero había una fuerza imperiosa que lo ponía en movimiento. Siempre hacia abajo, siguiendo su instinto de agua en movimiento, sentía estar respondiendo al misterio de su existencia, buscando un encuentro.

25/2/14

El socavamiento de la voluntad


En la viñeta de humor trágico que encabeza este artículo, que agradezco a Andrés Faro, sólo no concuerdo con el comentario al pie, que se refiere a España, aunque no soy quién para opinar sobre ese país hermano. En Argentina hay cultura y cultura del esfuerzo, como creo que en todos lados las hay, pero el problema está en que no se las asume por parte de "el pueblo" como totalidad. Algunos pocos, en comparación con el resto inmensamente numeroso, sostienen la cultura y el valor del esfuerzo.

Nuestro sistema educativo (hablo del argentino) desde hace varios años a esta parte se ha encargado con bastante eficacia de deseducar la inteligencia de los estudiantes, aunque algunos digan lo contrario. Lamentablemente los que más deberían ver esto son los más miopes.

Se trata de una situación por demás alarmante que, quienes estamos en las aulas (no detrás de un escritorio) venimos viendo a diario desde hace ya dos décadas. Dos décadas de pura destrucción.

Los siguientes ítem exponen algunos ingredientes del cóctel mortal que se le ha dado a beber a la educación argentina y que ha minado la inteligencia de nuestros jóvenes:

  1. Un constante ataque a "lo tradicional". Con el ejercicio de un esnobismo desmedido, lo "de antes" pasó a ser indeseable. La evaluación tradicional es ahora un dinosaurio a extinguir. La repitencia del primer grado es inadmisible. Las tablas de multiplicar... ¡vade retro! (yo soy profesor de matemática y les aseguro que debo enseñar en nivel medio lo que antes se estudiaba en quinto grado de primaria, pero lo que más me alarma es lo "entumecida" que tienen la mente los muchachos, salvo las excepciones de siempre, que no comprenden el significado de contenidos elementales y textos básicos). Además poca lectura, pésima grafía y ortografía y un vocabulario francamente paupérrimo.

14/1/14

Un sexto sentido, por Hugo Wast


El texto siguiente habla del sentido estético. Se lo dedico especialmente a los docentes de artes, en particular los de las escuelas primaria y media que tienen a cargo las asignaturas de música y plástica (tantas veces consideradas "de segunda"), a los padres y a los directivos que tienen la responsabilidad de velar también por la formación estética de los niños y adolescentes.

"La capacidad de percibir la belleza no es una facultad que se pueda adquirir cuando no se tiene, porque es una aptitud innata; pero sí se puede cultivar y afinar con un ejercicio inteligente, y también se puede atrofiar por el mal uso o la falta de empleo.
"Esta sensibilidad estética, que percibe la hermosura en las obras de arte (que es la naturaleza de los hombres) o en la naturaleza (que es el arte de Dios), viene a ser como un sexto sentido, que en algunas personas es más agudo, en otras más torpe y en otras no existe.
"Pocas veces habremos considerado la fuente escondida de emociones que es para nosotros ese sexto sentido.

9/1/14

Psicologicismo educativo

Hola. Les dejo un interesante aporte sobre cómo una psicología mal entendida, o que invade ámbitos que no le competen, genera desde hace tiempo estragos en la educación de niños, adolescentes y jóvenes.
Los valores perennes que edifican al ser humano muchas veces exigen que los educadores no sean, precisamente "amigos" de los educandos, o que los padres no sean "amigos" de los hijos. No toda corrección o sanción es un castigo ni implicará un trauma psicológico a quien la recibe. En este sentido hoy tenemos muchas cosas "dadas vuelta", siendo varios los responsables: malos psicólogos, malos psicopedagogos, padres, educadores y responsables jurisdiccionales desenfocados o ignorantes, etc. Aquí va el aporte (colaboración del profesor Hernán Degregori).

A fines del siglo diecinueve y comienzos del veinte la psicología gana autonomía, y desprende su forma y contenido asentados por más de veinte siglos de la metafísica o ontología. Comienza así un acelerado proceso por convertirse en esa irresistible ciencia absoluta del hombre. Ya no se cree en una filosofía perenne, sistema de verdades, valederas para el hombre sediento de certezas. Nuestra época sustituye las nociones filosóficas por las psicológicas. Aquí se pretende saber si nuestro actuar, responsable o irresponsable, si dispone libremente de sí o si mecanismos psíquicos compulsivos inconscientes influyen determinándonos inexorablemente complejos, afectos, placer, displacer, desear, ganas, tendencias, empatía, etc., etc.

4/1/14

Unos versos de siempre (de R. Tagore)

Conocidísimos, pero así también ciertos y sabios. La alegría está en el darse. ¿Aún dormimos, acaso?

Yo dormía
y soñaba
que la vida era alegría.
Desperté
y vi
que la vida era servicio.
Serví
y vi
que el servicio era alegría.

(Rabindranath Tagore, 1861-1941)


10/12/13

Roca y meta, tormenta y esfuerzo


Una reciente egresada de nivel terciario, nos transmitió a los presentes en su noche de colación un hermoso mensaje en forma de metáfora. Habló sobre metas, esfuerzos, conocimiento de sí y profesión (que forma parte de la vocación a ser, a que estamos llamados todos). Lo que sigue constituye lo fundamental del mensaje de Cecilia, a quien agradezco mucho el haberme facilitado las palabras de su reflexión.
“Contaba el poeta que en uno de sus viajes por Jujuy, vio que sobre una montaña, a cuyo pie pasaba el camino, había una roca que los viajantes observaban con curiosidad por la hermosa forma que presentaba. Esa roca estaba allá, en lo alto. Se destacaba, pero solo formaba parte del paisaje. Una noche se desató una fuerte tormenta, con truenos y rayos. Un rayo cayó sobre la enorme piedra y con su energía la hizo rodar por la ladera de la montaña hasta quedar a la vera del camino. Cuenta don Ata que era una roca inmensa, del tamaño de un edificio de dos plantas, y desde el lugar en que quedó daba una hermosa sombra, cobijando a los viajeros, refrescando a los pastores que cuidaban de sus cabras, donde las mujeres calentaban la comida para sus maridos. A partir del momento en que la piedra estuvo cerca del hombre, comenzó a ser útil. Antes, sólo era paisaje.”

25/11/13

Amor, sexualidad, libertad


Hola a todos. Pongo a su consideración un texto sustancioso, referido a aspectos predominantes en nuestra cultura actual, como la banalización de la sexualidad, la crisis del sentido estético, el narcisismo imperante, el empobrecimiento psíquico resultante de estos factores, etc. También, positivamente, se propone asumir valores humanos como la sexualidad vivida con amor, la capacidad de renuncia, la apreciación y goce de la verdad y la belleza, la libertad...

Se tratan estos temas desde la óptica de la psicología, con mucha seriedad académica y con un resultado final realmente esclarecedor para quienes debemos vivir en una sociedad altamente erotizada y consumista.

Transcribo unos fragmentos:
  • "Hay una cultura imperante que banaliza en gran parte la sexualidad humana, uniéndola únicamente al cuerpo y al placer egoísta, interpretándola y tratando de vivirla de un modo reductivo y pobre, como un producto más de consumo, como algo que no tiene leyes ni finalidades, ni otra razón de ser que no sea el ejercicio gratificante y lo que a éste va unido."
  • "... un estilo de vida encaminado a la búsqueda del placer (en general) conduce lentamente a la inercia de la muerte psíquica, o a la indiferencia general. La progresiva dependencia de la necesidad crea cada vez más dependencia (y como consecuencia una pretensión en el aumento de la dosis), por la cual, por una parte, el individuo se hace progresivamente más dependiente de una gratificación que quiere obtener inmediatamente; por otra, se hace cada vez menos capaz de gozar del mismo placer gratificante (la dosis debe aumentar). La contradicción llega a la larga a la fijación en este único placer con la exclusión de otros deseos, como a una parálisis o a una lenta eutanasia de la capacidad de desear."
  • "Muere, de tal modo, el deseo de vivir, de resistir, de exigirse más, de interpretar creativamente la vida, de gozar cuanto ésta nos da; muere aquella beneficiosa inquietud que hace desear las cosas grandes, y al mismo tiempo viene a menos el deseo de libertad y la misma libertad, porque se está cada vez más condicionado por ese mecanismo engañoso y traidor."
  • " «Vivimos en una sociedad que tiene casi como programa el satisfacer todos los deseos (aunque sería más exacto decir «todos los placeres», como ahora veremos), en una especie de carrera frenética hacia la saturación. Así es como se crean lentamente almas (y cuerpos) «llenos» y al mismo tiempo «muertos»."
  • "...la valentía de imponerse renuncias y la riqueza de aspiraciones están en una relación de reciprocidad causal e indican al mismo tiempo el grado de libertad de un individuo. Dice Rahner: «no se da libertad auténticamente humana sin decisiones. Pero estas suponen la renuncia a algunas posibilidades en favor de aquello que se ha elegido. Solamente mediante la elección la libertad se convierte en posibilidad efectiva de la vida y permite una relación positiva para con las posibilidades sacrificadas, al contrario de lo que le sucede al que quiere tener todo y por esto no se decide jamás y no consigue realmente nada."
  • "Allí donde no se desarrolla la valentía de imponerse una renuncia con vistas a una elección, no se desarrollará tampoco ninguna capacidad de desear auténticamente humana, y allí —en consecuencia— tampoco habrá libertad. O todo, deseos y capacidad de desear libertad, será a lo sumo débil y deforme, cualitativamente pobre y banal."
  • "Es el peligro, sutil y caprichoso, que corren hoy muchos jóvenes (y no sólo ellos): el peligro de perder la libertad, en particular la de gustar determinadas realidades y de abrirse a posteriores y grandes perspectivas de vida. El peligro de no ser libres de gustar, sobre todo, la pasión por un valor, de abandonarse a él y de encontrarse en él, dejándose vencer por su ideal."
(Autor: Amedeo Cencini - Extracto del libro "Por amor, con amor, en el amor", Sociedad de Educación Atenas, Madrid, 1996). (Descarga AQUÍ)

7/8/13

Reflexiones para docentes (Power Point)

Hola a todos. Les dejo aquí una presentación con diapositivas (software Power Point) sobre docencia que elaboré con mucha esperanza. Puse en ella mucho de lo que me enseñaron mis queridos maestros, y otro poco de lo que fui recogiendo a través de experiencias, lecturas, trato con alumnos, profesores, padres, etc. Tiene dos partes:
a) docencia bien entendida: porque hay que tener primeramente las ideas claras.
b) docencia bien ejercida: con aspectos concretos para llevar la teoría a la realidad.


Deseo fervientemente que la reflexión propuesta ayude a vivir la maravillosa vocación docente con espíritu elevado. Clic AQUÍ para descargar.

Educar para el trabajo dignificante

El trabajo dignifica al hombre. Muchos lo han dicho y lo siguen diciendo. Otros muchos lo ignoran o lo niegan en la práctica. No tener trabajo o ser esclavo del trabajo, son dos caras de una misma realidad: el trabajo que atenta contra la persona.
Los educadores debemos ocuparnos también de educar para el trabajo. Trabajo como medio, no como fin. Aunque enseñemos química o geografía, debemos también enseñar a trabajar honradamente, en las tareas, en el aula, en la puntualidad y en el cumplimiento del propio deber. Por esto mismo, ante un alumno que no trabaja en clase, hemos de reprenderlo, por dar mal ejemplo, por no ocuparse de su responsabilidad, y esto independientemente de su rendimiento académico.
A continuación transcribo (algo libremente) un texto que nos deja una enseñanza sobre el trabajo.

"Recuerdo el caso de una familia porteña de ascendencia vasca. Corrían los años setenta y el hijo estaba muy metido en la protesta social. El padre era un ganadero de aquéllos. Entre ambos había problemas ideológicos serios. Como los dos respetaban mucho a un sacerdote anciano, lo invitaron a comer para que los ayudara a resolver el conflicto. El sacerdote fue, los escuchó pacientemente y al final, como viejo sabio que era, les dijo:
-El problema es que ustedes se olvidaron del calambre.
Padre e hijo, desconcertados, le preguntaron:
-¿Qué calambre?
Y el sacerdote les respondió, mientras los iba señalando:
-¡Del calambre de tu padre y del calambre de tu abuelo, producto de levantarse todos los días a las cuatro de la mañana para ordeñar las vacas!
Ciertamente, el sacrificio nos hace ver las cosas de otra manera.
Por lo pronto, nos aleja de las teorizaciones estériles... (...)
... el desocupado en sus horas de soledad, se siente miserable, porque "no se gana la vida". Por eso es muy importante que los gobiernos... fomenten una cultura del trabajo, no de la dádiva. Es verdad que en momentos de crisis hay que recurrir a la dádiva para salir de la emergencia... Pero después hay que ir fomentando fuentes de trabajo porque... el trabajo otorga dignidad".

(Fuente: Rubin-Ambrogetti: El jesuita. Javier Vergara Editor, 2010. Este libro recopila reflexiones del actual Papa Francisco en forma de entrevistas).

25/4/13

Autoridad, placer y hacer educativo


 
La autoridad (auctorictas: aquel o aquello que hace fructificar, crecer, quien  detenta una potestad) puede significar para alguien un hecho negativo y desprovisto de sentido, pero he aquí que la experiencia de la autoridad surge en el encuentro con una persona que tiene una gran conciencia de la realidad, persona inserta y atenta a las cosas que la rodean. Este anclaje es imprescindible para tener una visión global de lo que llamamos realidad, así se devela lo novedoso y surge lo que llamamos respeto (respectus: atención, consideración). Aquí comienza la génesis y la dinámica necesaria para hacerse un discípulo (discipulus-disciplina: persona que sigue una enseñanza recibida por un maestro, persona que adquiere regla interior, orden y observancia).

La autoridad se construye y es la expresión de lo que convive, mi yo se reafirma y entiende que la autoridad no es algo ajeno y sobreañadido; es coherencia y cohesión de momentos con valor, algo estable en el tiempo; es por ello que ciertas situaciones y disposiciones deben ser mantenidas en el tiempo. Aquí se abre paso continuo toda la realidad, va más allá de todo gusto momentáneo y efímero; todo parecer caprichoso del individuo se rinde ante la patencia y potencia de la realidad; lo cabal de la situación muestra el significado que interpela y atrae.

26/3/13

Hacer el bien y una mentalidad de "sí"

Ser buenos no significa no hacer el mal, es también hacer el bien.
Muchas veces enfocamos las cosas desde el punto de vista del "no", en cuanto que procuramos no hacer una cosa indebida. Y solemos sentirnos buenos porque no hemos hecho nada malo.
Sin embargo, pensemos que no sólo es malo el que hace el mal; sino también el que no hace el bien. Aquí entra en juego la omisión, es decir, dejar de hacer un bien que podemos realizar. En nuestra vida interior incurrimos con frecuencia en algo parecido: procuramos no tener un vicio, pero olvidamos esforzarnos por tener una virtud. Adquirimos una mentalidad de "vacío" (el vacío de vicio), en vez de pensar en lo "lleno", en colmar ese "espacio interior" con valores y virtudes.
Ojalá cada día, al empezarlo, nos hagamos el firme propósito de vivir con actitud de "sí", en cuanto que llenemos los momentos haciendo el bien, no sólo evitando el mal, e intentemos enriquecer nuestro interior con virtud, no sólo vaciarlo de vicio.