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10/3/12

Los padres, los padres, los padres

Casi siempre se termina en los padres. Ante la mayoría de los problemas educativos de niños y jóvenes, entre ellos: falta de hábitos virtuosos, poco aprecio por el estudio y el trabajo, indisciplina, falta al respeto debido a los demás, falta de control de horarios y de los lugares a que asisten, consumos desordenados, acceso irrestricto a la programación de TV y a Internet, problemas psicológicos, fracaso o escaso rendimiento escolar,  falta de cuidado del medio ambiente y de los bienes materiales..., etcétera..., si comenzamos a remontarnos a las causas, ¿adónde llegaremos? La respuesta en casi todos los casos es: LOS PADRES.
Como dice una de las magníficas viñetas que pongo a continuación, "qué fácil es ser padre, qué dificil merecerlo".
Por favor, si usted es padre o madre:
- No se limite a ser solamente padre biológico, sea padre también de alma.
- No puede ser amigo de su hijo, porque es su padre. Alguien dijo "si me hago amigo de mi hijo, entonces lo he dejado huérfano".
- A medida que un hijo crece, más atención hay que darle, no al revés. Acompáñelo en los estudios, interésese por sus avances, sosténgalo en sus caídas, busque su libreta escolar, vaya a las reuniones de padres en la escuela.
- Usted no puede seguir haciendo la vida "libre" de cuando no tenía hijos. Si quiere hacer vida de "soltero", por favor ubíquese en su realidad: ya no lo es. Su hijo no tiene la culpa si usted siente que perdió su autonomía. No lo largue a la calle ni lo deje solo en casa con amigotes mientras usted se va de diversión. No se vaya de vacaciones dejándolo en casa castigado porque se llevó a rendir una materia de la escuela.
- Si usted no se da cuenta de que le han pasado algunos años por el cuerpo y el espíritu, por favor, dese cuenta y crezca de una vez. A veces esto toma un tono dramático, cuando padre e hijo son dos adolescentes, en vez de un menor acompañado por un adulto.
- No compita con su hijo ni se vista parecido a él (excepto para el deporte). Muéstrese adulto a sus ojos. Recuerde que usted, al ser adulto, es una referencia que tiene su hijo en este mundo tan cambiante. De su persona debe emanar seguridad que sostenga el crecimiento vacilante de sus hijos.
- Luche denodadamente contra quienes quieren "robarle" a su hijo: los que quieren engancharlo en la "joda", los que sólo se interesan en que consuma, consuma y consuma, los que le muestran un mundo ficticio de diversión sin fin rodeado de chicas, bebidas, fastuosidad; los que quieren enseñarle que no hay que comprometerse, "hacé la tuya".
La lucha es despareja, pero nuestros hijos son lo más valioso que tenemos y el futuro del mundo. Todo lo que hagamos para que crezcan sanos física y espiritualmente, redundará en un mejor futuro, que incluye su auténtica felicidad. Por el contrario, las omisiones y negligencias en que incurrimos muchas veces como padres, atentan no sólo contra la salud (del cuerpo y del alma) de nuestros hijos, sino contra el porvenir de la comunidad. ¡Por favor despertemos!
(CLIC EN LA IMAGEN PARA VERLA DE MAYOR TAMAÑO)